Perfección
Estoy obsesionada con la perfección. Necesito que todo sea perfecto tal y como lo veo en mi cabeza. Cada mínimo detallito tiene que ir de acuerdo con el plan. La gente vive a su ritmo. Yo no. Necesito el ritmo de otro. Engancharme, correr, frenar… lo que sea. Si tropiezo es un fracaso. Sí, me levanto. Pero meto una piedra más en mi equipaje. Y sigo corriendo. Cada vez más cargada, cada vez más cansada. No soporto quedarme atrás. Necesito correr y llegar un día a esa meta invisible que nunca podre alcanzar. Puesto que cada vez es más lejana, y más alta, y más difícil. ¿Por qué no puedo centrarme en mi carrera y olvidarme de los demás? ¿Qué más da que vayan por delante, si lo importante es llegar? La mochila me pesa, no la puedo vaciar. Estoy obsesionada con la perfección. Y eso, algún día, me va a matar