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Mostrando entradas de 2018

Delirio 9

Duele saber que no tiene importancia. Estar al borde de la locura y el miedo ajeno sea el que te empuje. Cobarde... Luchando estoy por salir del abismo. La pesadilla me empuja de nuevo para dentro. Si me agarro, me obligan a soltarme. Basta ya de clavos ardiendo. Basta de buena voluntad. Ahora solo me queda arañar mi propio camino. Si tienes miedo apartate, luchare sola. Me pondre mis pinturas de guerra, mi armadura de batalla y mi fiera mirada. No por nadie. Por mi. Va siendo hora de volver a ser yo

Recuerdos de un fantasma maldito

La sombra de la locura se adivinaba en sus ojos. Ella escribía sin parar.Tenía una historia que contar. Fuera caía una tormenta casi apocalíptica, el fuerte viento y la lluvia golpeaban los cristales de la casa. La habitación estaba débilmente iluminada por la chimenea. A Marie le daba igual. Sólo escribía. Escribió sobre sus viajes a diferentes puertos en el Nube Negra. Escribió sobre la anciana de la Isla Perdida, sobre su maldición,..... En breves perdería la cordura y la vida, se convertiría en un alma sedienta de sangre. Por eso debía dejar su historia escrita.  Ella era la primera capitana de la familia Ango, y aunque le había costado todo lo que era y tenía,estaba orgullosa. Cuando acabo su relato, escondió su historia tras el cuadro de su barco.  Con todo ya en orden, se dispuso a preparar el Nube Negra. Era hora de enfrentarse a la maldición, y a su última tormenta. 

Fragmento de la canción de las dos reinas.

Hola vieja amiga. Hoy me retiro derrotada a mi barco, y navegaré muy lejos. Hoy me voy a lamer las heridas. Ninguna magia de rastreo me encontrará. Ninguna de tus triquiñuelas. Ni siquiera tus leales bestias. Hoy me pierdo entre la niebla. Las mareas me llevaran bien lejos. Pero no dudes que volveré. Ahora me toca coger fuerzas. Cada día creceré, cada día aprenderé, cada día estaré más preparada. Sudaré, sangraré, llorare y gritaré. En mi isla me recuperaré. Golpearé cada roca con la espalda, apuntare a cada flor con mi arco, mi magia iluminará la isla. Día y noche. Caeré rendida todos los días, pero lo conseguiré. Esta vez no me hundiré en la desesperación. Dame una buena pelea hermana. Al menos sal por la puerta grande. Y cuando te vayas, llévate tu maldad, tus mentiras, tus conspiraciones y todo el daño que le causaste a mi reino. Adiós hermana, disfruta del tiempo que te queda. Voy a volver a por ti y a por lo que es mío. Mi honor, mi hermano, mi vida. Todo. Nadia ...

Delirio 8

Tengo tantísimas historias que quiero escribir. Mil mundos que desean nacer.  Lástima que vayan a morir pronto conmigo. Un sueño eterno para siempre. Y hasta nunca.  Mamá, yo me quiero morir. Duele mucho estar viva.  Mamá. Déjame morir. Cualquier cosa es mejor que la soledad que llega por el horizonte. Mamá. No quiero estar tan sola.  Me estoy hundiendo. Y nadie me va a encontrar ahí abajo. Adiós mamá. Me voy a morir ya.

Delirio 6

18/02/2018 Ese día que llegas a tu tope. Todo sale mal. El día que necesitas compañía, esta está muy ocupada. El día que necesitas fuerza, te humillan por débil. El día que necesitas mentalizarte para afrontar unos días difíciles, ese el día que quieres tomarte las suficiente pastillas para no levantarte más te contentas con una que te haga de dejar sentir, que te haga parecer suficientemente robot como para afrontar unas pocas horas. Hora de ponerse la máscara encima. La máscara de que todo está bien. Todos tan ocupados con vuestras vidas. Siempre el móvil encima. Estando pero sin estar. Viendo sin mirar. Debo ser buena. Nadie nunca descubre que oculto. Los gritos son mudos. Las sonrisas falsas y las miradas vacías. Curioso, nadie mira más allá. Nadie ve el negro volver a mí. El negro solo se esconde. Pero nunca se va del todo. Hola viejo y odioso amigo. Eres el único que siempre está. Y sé porque vuelves. El sentirse desesperada, humillada, inútil, cobarde, un desecho y una car...

Fragmento del prólogo de La reina desconocida

Sin embargo, sus opciones de llegar iban disminuyendo. Sus perseguidores parecían no cansarse, cada vez se oían más cerca sus voces y pisadas, mientras que ella se mantenía en pie de pura desesperación. “Sólo un esfuerzo más. Ya casi estoy”. – se dijo, como llevaba haciendo desde hacía horas. De repente, un feroz rugido surcó los alrededores. Era un sonido aterrador, al menos para los perseguidores de Qiba. Esta, rompió en sollozos. -¡Estoy salvada!- gritó sin importarle ya quien o que la siguiera. El rugido era de un dragón. Y venía a recogerla. Grandes sombras la cubrieron. Y mientras una de ellas descendía a recogerla, las otras tres volaron hacia sus perseguidores. El dragón se posó a su lado. Era una enorme bestia de color negro azabache. Sus ojos denotaban inteligencia, por lo que Qiba solo esbozó una breve mueca de sorpresa cuando el dragón habló. -Hechicera. Montad, hemos de huir deprisa.-dijo el animal.-Podemos retrasar a quienes os persiguen. Pero hemos de llevaros a...

Tu verde es mi color favorito.

Soy una persona de tardes normales y corrientes. Me gusta abrazarte mientras estamos tumbados sin más, mientras vemos una película, vídeos graciosos. Me gusta mirarte mientras hablas, mientras me dices todo lo que pasa por tu cabeza. Me gusta cómo se te iluminan los ojos mientras hablas de cosas que te fascinan. Me gusta cómo me escuchas cuando te cuento cosas importantes para mí. Como te ilusionas por las cosas que me emocionan. Me gusta la fuerza que me das. Me gusta la sonrisa que me dibujas. Me gusto yo contigo. Soy una persona de tardes normales y corrientes. Tardes  tan normales que son únicas. Tardes de reír a carcajadas, de llorar, de volver a reír. Tardes de sonrisas sinceras. Esas son mis tardes favoritas. Tardes de una cerveza en la mano. Tardes de humo. Tardes de lujo. Todas son tardes normales y corrientes. Tardes de despeinarte el pelo. Tardes de llorar de felicidad. Tardes de burbujas. Son tardes mágicas en verdad. Todas son únicas. Todas son mis favoritas....

Delirio 5

¿Sentimientos? ¿Dónde? (2015) Una noche más en casa. Fuera todos se preparan para salir, beber, perderse. Ya no me sirve eso. La anestesia mental que te causa el alcohol deja de hacer efecto. Las mañanas se hacen más duras. Y mis voces no se callan. Espera, me llaman. La máscara. Sonríe. Haz equilibrios. Que nada cambie la balanza. Sigue sonriendo. Bien, no lo han notado. Vuelve. Sube el volumen. Y respira. Piérdete donde no tienes que fingir que sientes. Cierra los ojos y deja que las voces bailen. Así están tranquilas. Es mucho mejor. Recapitulemos. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Es una larga historia. Antes éramos solo una. Una voz. Esa voz era simpática, inocente, confiada, sonriente y enamorada. Era débil. Pero aún no lo sabía. Tenía su vida, sus amigos, sus clases, su novio, su cabeza en orden. Pobre… no sabía lo que venía. Primero, fue el aislamiento. Tan sutil y gradual que fue imperceptible. Al menos para ella. Poco a poco, la fue encerrando en una pequeña caja de cr...

Delirio 4

Negro (2015) El negro es el color que más me va. Pega con todo lo que me pasa. Todo se vuelve oscuro, y cada vez que aparece un rayo de luz, la tormenta brama y todo vuelve a su sitio, al negro. El negro es un color bonito, yo creo, pero nadie entiende el negro, nadie lo aguanta. Se establecen paralelismos entre el negro y el dolor, soledad, libertad y otros conceptos. Nadie entiende el color negro. Nadie entiende mi color negro. Nadie ve como me ahoga, como lentamente me quita el aire. Nadie me ven pelear por alcanzar algo de luz, no importa el color. Un rayito cualquiera. Y cada vez llegan con menos frecuencia, si llegan. Cada vez hay que alzarse más para darle color al negro. Esto cansa, y desespera. Llegas a preguntarte ¿Por qué? El negro es bonito, ¿por qué ponerle color? Total, siempre se va y vuelvo a quedarme con el negro. Entonces te decides y te dejas caer. Es una caída libre, que duele a cada segundo. Y por un segundo te planes, ¿por qué nadie me coge? Luego te ríes. Qué...

De vuelta.

Hace años que no escribo aquí. Quise empezar a escribir para el mundo, pero como siempre mis sueños se estrellaron antes de despegar. Ahora que tengo fuerzas para volar creo que es el momento de empezar a escribir de nuevo. Siempre me ha gustado escribir, desde niña. Y no fue hasta hace unos cuantos meses que saqué todo el coraje que tenía y le enseñé a alguien la historia que estaba escribiendo en mi cabeza, y me animó a plasmarla en el papel. Si bien llevo semanas sin escribir una sola palabra, es el momento de volver a ello. Las primeras cosas que encontrareis son antiguas. Algunas ya están en el ordenador, mientras que otras las iré pasando poco a poco. También escribiré cosas nuevas, tengo ganas de cambiar el tono sombrío de hace años (si lees las publicaciones antiguas del blog o las siguientes a este post entenderás lo de sombrío). Además, de vez en cuando publicaré fragmentos de la historia que llevo queriendo escribir desde los 11 años. Bienvenidos.