Delirio 2
Amargura Gritos, gritos, disparos y más gritos. La gente chilla, corre, huye despavorida. Más disparos, más gritos, más gente corriendo. Todos intentan huir. Yo no, yo no salgo de mi escondite. Si me encuentran fin del juego. Pero no quiero huir. No quiero ser uno más. Solo quiero vivir de una manera distinta. Oigo pasos, ahora nadie grita. Los pasos se acercan. Y yo me esfuerzo en no hacer ningún ruido. Intento evitar hasta respirar. Cierro fuertemente los ojos y cuento hasta cien mentalmente. Ahora también hay voces hablando. Dejo de contar. Y me pongo casi inconscientemente a rezar. Y de pronto, los pasos y las voces se alejan. Abro poco a poco los ojos. Y mientras me vuelve a latir el corazón agudizo el oído. Vuelve a haber gritos y disparos. Y ahora, además, algo en el aire huele raro. Es la desesperación de todos. Incluida la mía. Vuelvo a cerrar los ojos y sigo rezando. Esta vez durante media hora, una hora, dos horas. Ya no hay disparos, ni gritos, ni desesperación. Ya ...